Viaje al Atardecer

Malta, un país en medio del Mediterráneo

Malta

Hace unas semanas, estuvimos un grupo de Bloggers visitando durante 4 días Malta, un país en medio del Mediterráneo,  junto a la Oficina de Turismo.

Nuestro trayecto empezó en Madrid, exactamente en la cola de facturación de la aerolinea Ryanair, donde coincidimos todos los bloggers para empezar el viaje. El vuelo a Malta duró más o menos dos horas y media, el cual no se hace muy pesado, diría yo que se tarda más en los aeropuertos, entre colas y facturación, que en el mismo vuelo.

Cuando aterrizo el avión en la isla principal del archipiélago maltes, nos estaba esperando la guía de la Oficina de Turismo para guiarnos durante nuestra visita. Ya empezada la tarde nos dirigimos a Mdina, que fue la primera capital de Malta, durante el periodo de los caballeros de la Orden de San Juan de Jerusalén y ocupación romana. Esta ciudad compuesta por unos muros fortificados que la protegían de los continuos asedios de la época, la llaman los habitantes de la zona “la ciudad del silencio”,donde pudimos disfrutar de unas maravillosas vistas desde lo alto de la colina.

Malta

Una vez visitada gran parte de la ciudad y nos dirigimos a cenar en el Restaurante Medina, donde pudimos disfrutar de los vinos malteses, su carne, su pescado y las pastas, pero lo que realmente nos llamo la atención, fue con la calidad de sus vinos, dejándonos a todos sorprendidos con su sabor y aroma.

Tras descansar en el Hotel Radisson SAS Bay Point, nos dirigimos a Valletta, capital actual de Malta desde 1570, donde nos esperaba un día de turismo intenso, empezando por los Jardines Barraca desde donde se puede observar el Gran Puerto, además de las “tres ciudades”, Kalkara, Vittoriosa y Senglea, unas vistas dignas de ver si vas a visitar Malta.

Malta

Terminada nuestra visita en los Jardines, nos dirigimos a la Co-Catedral de San Juan, construida entre 1573 y 1577, donde pudimos disfrutar de su gran arquitectura de la época barroca, sus esculturas, moldes y pinturas. Seguidamente, justo al lado, se encuentra el Palacio del Gran Maestre, reconvertida hoy en el Palacio del Presidente de la República de Malta y el Parlamento.

Después de la visita  nos dirigimos a comer en el Café Cordina, restaurante situado en mitad de Valletta, justo al lado de la Biblioteca Nacional, donde pudimos comer, disfrutando de la plaza viendo lo bien cuidado que estaba todo, empezando por el simple hecho, de mirar al suelo por ejemplo y no encontrar ninguna colilla de cigarrillo, la verdad que en ese sentido es una ciudad bastante limpia, a parte del trabajo que desempeñan los gatos malteses, conocidos en todo el mundo…

Una cosa tengo que decir, la costumbre en Malta es de comer bastante temprano, sobre las 12:30 de la mañana mas o menos, lo comento ya que para los españoles, como nosotros, esta hora de comida es muy temprana, pero uno se acaba acostumbrando rápido, más que nada porque sino te cierran las cocinas… Bien, entonces cuando terminamos de comer nos dirigimos a ver The Malta Experience, una especie de atracción turística, donde te muestran por medio de una película toda la historia del archipiélago maltes, en mi opinión una visita obligatoria que deberías hacer si algún día decides ir a Malta.

Una de las cosas que más me impacto de Malta, es que en toda su historia ha sido conquistada, colonizada y gobernada por numerosas civilizaciones del Mediterráneo como los fenicios, cartagineses, romanos, bizantinos, normandos, aragoneses, franceses y finalmente ingleses. Forjando así, una historia llena de guerras y conquistas para conseguir esta posición tan estratégica en el medio del Mar Mediterráneo.

Por la tarde nos esperaba un viaje en barca hacia Gozo, el cual tuvimos que suspender debido al mal tiempo y dirigirnos al ferry que une las dos islas para poder llegar a nuestro destino. El ferry a Gozo, dura más o menos veinte minutos, los cuales se pasan muy rápido mientras observas las increíbles vistas desde la cubierta superior.

Todas las noches que pasamos en Gozo, nos alojamos en el Hotel Ta’ Cenc, un hotel bastante tranquilo, diría yo que es un hotel con estilo a una villa romana, donde puedes descansar perfectamente, de los días de turismo intensivo en la isla, sobretodo en el spa del hotel.

La primera noche en Gozo, nos fuimos a cenar al Restaurante Dvenue, situado en Xaghra, donde nos trataron muy bien y la calidad de los platos eran bastante buenos, fue ahí donde me di cuenta de la calidad del servicio prestado en todos los restaurantes, siempre atentos viendo que no te faltara de nada y siempre con una sonrisa en la cara. Que en realidad te hacen pasar un rato agradable disfrutando de la cena y del lugar.

Al día siguiente, una vez recuperadas las fuerzas, nos dirigimos a la Playa de San Blas, la única playa natural de Malta, todas las demás playas son artificiales. Esto es debido a que la mayor parte de Malta es de origen rocoso, gracias a esto, tiene una gran parte de turismo dedicado al submarinismo. Posteriormente nos dirigimos  a Nadur, donde pudimos visitar el Jardín Botánico con plantas autóctonas del país y los Templos de Ggantija, donde la guía que llevábamos nos explicó que estos templos tienen más años que Stonehenge, excavados entre 1816 y 1820.

Lo único que echamos en falta, a lo mejor fue que nos hiciera mejor tiempo, pero como se suele decir todo tiene su encanto. Después de la visita a los templos, pusimos rumbo a la Cueva de Calypso y a la Playa de Ramla Bay, en la cueva nos adentramos lo más aventureros para poder sacar alguna foto que otra, pero si os digo la verdad, no se ve nada, a no ser que lleves una linterna, nosotros nos tuvimos que desplazar poco a poco con la ayuda del flash de la cámara y la luz de los móviles, para poder observar algo del interior de la cueva.

Una vez terminada la expedición, nos fuimos a la antigua capital de Gozo, Citadel o Ciudadela, para pasear por sus calles y visitar su catedral. Llegada la hora de la comida, nos dirigimos a Rikkardu, un restaurante de comida típica maltesa, donde nos dimos cuenta que la mayoría de los sitios donde habíamos comido, nos pusieron aceitunas típicas de Malta, que están realmente saladas, es una de las cosas que no recomendaría probar…, por la sed que provocan.

Por la tarde nos fuimos de visita a Ta Mena,  que es el primer complejo de agroturismo en Malta, visitando así uno de los viñedos más importantes de todo el país. Al terminar la visita por los viñedos, cogimos el minibus con destino al hotel para descansar un poco antes de prepararnos para la cena. Se me olvidaba comentar que de camino a este complejo, paramos en las Salinas de Qbajjar, unas salinas romanas muy bien conservadas y que en la actualidad se siguen utilizando, realmente una cosa digna de ver.

Ya listos para la cena, nos llevaron a un restaurante bastante tranquilo en Xlendi al lado de la bahía de un pueblo pesquero, llamado Zeffiro.

El viernes, nos fuimos de Gozo, para volver a Malta y visitar el Palacio Parisio, adquirido en la mitad del siglo XIX por el Marqués Giuseppe Scicluna. Más tarde, visitamos los templos de Mnajdra & Hagar, para acceder a los cuales, se tiene que bajar una cuesta con un importante desnivel, donde el único inconveniente que veo, es si se hace turismo en plenos meses de verano, el calor que puede hacer ahí es increíble…, desde estos templos se puede observar la isla más pequeña de todo el archipiélago, Fifla.

Casi terminando nuestro viaje nos quedaban dos ultimas paradas, la primera parada era un sitio que si me dicen que vuelva, volvería sin pensármelo, la Gruta Azul, un acantilado erosionado por el mar con una forma bastante peculiar, donde se puede admirar la fuerza que puede tener el mar chocando contra sus paredes. Y la segunda parada, que por cierto tuvo que ser bastante corta (por temas de protocolo), fue en el pueblo de pescadores más famoso de Malta, Marsaxlokk, donde quedamos con Rossane de la oficina de turismo para disfrutar de nuestra última comida, antes hacer también nuestra última visita en la ciudad de Vittoriosa.

Avanzada la tarde, nos dejaron tiempo libre para visitar por nuestra cuenta una de las partes mas juveniles de Malta, St. Julian’s, donde pudimos relajarnos y tomarnos algo para despedirnos de nuestro viaje a este país en medio del Mediterráneo.

Más adelante, iré contando cada sitio con más detenimiento y sobretodo con un buen reportaje fotográfico de cada sitio, no os lo perdáis.

 

Fotos | Kebrantin, excepto las dos últimas que por dificultades técnicas me las ha cedido Fotonazos.es, uno de los bloggers invitado al viaje.

 

 

 

Fotografía, Viajes Internacionales

7 comentarios

    • Fue un viaje muy divertido y una isla con mucho encanto a la que me encantaría volver con más calma… ¡Me ha gustado mucho el post!

    • La verdad que sí, sin duda un destino que ¡volvería sin duda alguna!… ¡Gracias! ;)

    • Hola mira voy a malta una semana en agosto y vamos dos amigas , me encantaria me dijeras algun consejo y que no me debo perder ..gracias de anteamano por cierto somos de 50 años no jovencitas ,un saludo

    • ¡Hola Amparo! ¡Claro que sí!, una de las zonas que más te recomiendo que veas son los Jardines de Barraca, sobretodo por sus vistas al Gran Puerto y a las tres ciudades de  Kalkara, Vittoriosa y Senglea. Pero si quieres hacerte un recorrido curioso por Malta y Gozo, te recomiendo que te leas los post que escribí sobre nuestro viaje, aquí te dejo el link para que los puedas leer: http://www.kebrantin.com/tag/malta/ no os arrepentiréis para nada de las visitas. Un saludo :)

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