Top

Author: Laura RS

Se acercan las vacaciones y este verano... a muchos nos toca ir al pueblo, a disfrutar de la familia, los amigos de toda la vida, la hospitalidad de nuestros vecinos, recuerdos de pequeños y de la adolescencia... Apetecible ¿no? De vez en cuando, aunque me encante disfrutar otras ciudades, tanto de España como del resto del mundo, también me apetece escaparme al pueblo y disfrutar mis vecinos.

 

Me gusta pasear por la calle y saludar a todo el mundo, pararte y charlar con unos y con otros, es decir, desconectar de la rutina y de la frialdad de las grandes urbes en las que vivimos todos los días.

   

Como el título bien dice, he tenido la suerte de poder alojarme esta semana en el Hotel Hospes Palacio de los Patos*****, una experiencia única y que os recomiendo si visitáis Granada.

 

El hotel Palacio de los Patos es uno de los más emblemáticos de la ciudad, un palacio del siglo XIX reconvertido cuidadosamente en el hotel que es hoy en día y declarado Bien de Interés Cultural. Justo al lado del palacio y respetando la armonía del entorno, un edificio de nueva construcción que combina transparencias con la celosía de alabastro.

 

 

Hoy nos trasladamos hasta el Museo de Samsonite en Bélgica, poco conocido y un lugar de culto para los viajeros. ¿Qué viajero no ha tenido una maleta de Samsonite?
 
El museo se encuentra en Oudenaarde a unos 60 km de Bruselas o a 30 km de Gante y cuenta con la mayor parte de los modelos históricos de la marca desde el inicio de la firma en el año 1910, cuando Jesse Shwayder la fundó.
 
A principios del siglo XX los viajes eran pocos y demasiado largo, así que os podéis imaginar el equipaje...baúles que debían ser arrastrados de manera bien distinta a la que ahora tenemos acostumbrada a ver, con las comunes maletas de dos y cuatro ruedas en todos los rincones de los aeropuertos de todo o el mundo o cualquier estación que se precie.