
No todos los viajes tienen porque ser al extranjero… Hace unas semanas, nos fuimos a la provincia de Castilla la Mancha, exactamente a Cuenca.
Tal vez muchos de vosotros, ha escuchado hablar de Cuenca, pero no todos habéis podido visitar este pequeño paraíso del interior de España, en la que se puede disfrutar de su historia, su cultura, turismo rural y por supuesto del turismo activo de la zona.
En el viaje, quisimos saborear un poco de cada rincón de Cuenca, empezando por el museo de arte abstracto español de la fundación Juan March, la Fundación de Antonio Pérez, las casas colgadas, descenso en kayak por el rio Júcar y para terminar un buen arroz con bogavante y carabineros.
Como ya sabéis y os conté en mi fin de semana en Málaga, tuvimos la suerte de dar una vuelta en Segway por la ciudad ¡Una experiencia muy divertida! Más conocidos como el vehículo que utilizan los guardias de seguridad en los centros comerciales jajaja.

Pero si tenéis oportunidad, no dejéis de probarlo. Tengo amigos que lo habían hecho ya en Madrid, pero yo no me fiaba mucho, porque dudaba de mi habilidad para mantener el equilibrio encima del segway. ¡Os lo cuento, es muy fácil!
Hace al menos tres semanas, en mi viaje a Bilbao, tuve la suerte de visitar el Hotel Palacio Urgoiti en Mungia, construido a finales del siglo XVII, ha sido lugar de diversos acontecimientos históricos en un entorno extraodinario, rodeado de naturaleza. En 1968, el mismo fue expropiado para la construcción de la autopista que une Bilbao con Behobia, donde su propietario decidió desmontarlo piedra a piedra hasta encontrar una nueva ubicación. En el año 2004, empezó su reconstrucción, de nuevo piedra a piedra para convertirlo en lo que hoy es, un hotel.

Cómo todos sabéis, a mi me gusta hablar, de todo aquello que verdaderamente me gusta, y que realmente merece la pena, no por nada en especial, sino porque he estado en este lugar y puedo decir, que es uno de los sitios, donde me he comido uno de los pinchos de tortilla de patatas, más buenos de todos mis viajes. Por eso, he decidido hacer un post de Casa Santos y sus tortillas de patatas de 14 centímetros de grosor, más o menos 25 huevos se utilizan, para poder llegar a hacer esta tortilla de patatas.
Cuando llegue a Casa Santos, no era porque me lo recomendara nadie, sino porque era la hora de comer algo a media mañana, después de estar andando por todas las calles de la Judería de Córdoba y realmente tenía hambre, por lo que al ver estas tortillas de patatas increíblemente grandes, me dispuse a entrar. Ya dentro del local, lo primero que pregunté, era que, si eso que había detrás del mostrador era realmente una tortilla de patatas o una tortilla rellena de algo, a lo que me respondió el empleado, con la típica gracia andaluza, "¿tuuu que creee que eeeee?, se ve que eee una mega tortillaaa de patatas ¿no?" todo esto entre risas, claro esta. Y con una contestación tan única como esa, dije que la tenía que probar.